twiiter facebook linkedin youtube instagram spotify
Pandemia

Hay una oportunidad para todo. Tiempo para sembrar y tiempo para segar; 

hay tiempo para competir y tiempo para cooperar.

Jesse Jackson

Seguramente es pronto aún para extraer lecciones concluyentes sobre las consecuencias de todo tipo que se derivan de la emergencia sanitaria que afecta al conjunto de la humanidad. Sin embargo, vamos tomando conciencia de la magnitud de algunos problemas que la propagación de un virus ocasiona en un mundo globalizado, en un contexto de economías abiertas e interdependientes, con una movilidad geográfica mayor que nunca antes.

La globalización ha traído consigo una aceleración de la Historia, las grandes transformaciones se suceden una tras otra cada vez a mayor ritmo. La digitalización de la economía, el cambio climático, las migraciones a gran escala, el envejecimiento de la población y los retos demográficos, el auge de los extremismos, las nuevas guerras comerciales… todo cambia a enorme velocidad. Por si no tuviésemos suficiente, la Covid19 ha llegado para recordarnos que las pandemias representan una amenaza que, si bien no es nueva para el género humano, tiene lugar en un mundo superpoblado, desigual, interconectado y carente de instrumentos eficaces de gobernanza multilateral. Esta primera gran infección del siglo XXI es la quintaesencia del enemigo difuso, de la adversidad inaprensible que escapa al modelo de gestión compartimentada a la que estamos acostumbrados.

Estos desafíos de nuevo cuño ponen a prueba la gobernanza pública en un contexto de  altos niveles de descentralización y fragmentación política, máxime al tratarse de fenómenos que no conocen de fronteras ni banderas. Las competencias gubernativas clásicas y exclusivas tropiezan con el abordaje de cuestiones que por su complejidad merecen una mirada trasversal e integral. El exasperante camino andado en la búsqueda de respuestas ante el desafío del calentamiento global es quizás el antecedente inmediato que nos viene a la mente.

En nuestro país hemos podido comprobar cómo emergen a flor de piel las incomodidades políticas al afrontar de manera conjunta una respuesta sanitaria y socioeconómica coherente, común y pautada a la propagación de un virus que ha mostrado una letalidad notable al provocar miles de muertes y poner al límite de su capacidad a los sistemas autonómicos de salud. Pero más allá del celo político, parece lógico y sensato que el Gobierno de España asuma en estas circunstancias la responsabilidad de adoptar las medidas de excepción en relación a la libre circulación de las personas y funcionamiento de actividades; de coordinar la monitorización de los datos epidemiológicos con el objeto de mejorar la toma de decisiones; o el abastecimiento de material sanitario cuyo suministro se ha visto seriamente comprometido en medio de un mercado global estresado y para cuyo manejo la diplomacia comercial adquiere singular valor.

Los sistemas políticos más descentralizados como el español han demostrado históricamente resultar más eficaces por la proximidad con que se prestan los servicios que afectan a la vida cotidiana de los ciudadanos. Estos últimos pueden además ejercer un control más inmediato hacia los gestores de esas políticas públicas. Pero una crisis sanitaria como la que estamos atravesando demuestra que son sistemas que requieren de mecanismos de lealtad federal y cultura cooperativa para que la fragmentación de esa soberanía no devenga en vulnerabilidad. Si la política es consustancial a la búsqueda del bien común, un sistema político compuesto y complejo como el nuestro debe poder discernir entre espacios y momentos para la competición y otros reservados para la cooperación. Y huelga decir que este no es un momento para la competición.

Hacer lecturas electorales de todos y cada uno de los pasos que damos, reduciendo al ciudadano a categoría de mero votante, condena la gestión a un permanente y agónico pulso. La deliberación, el debate y la confrontación política cobran pleno sentido si van encaminados a forjar consensos que sólo serán posibles si todos comprendemos que Partido viene de parte. Aceptar la naturaleza relativa de nuestras respectivas verdades y adoptar una actitud proclive al entendimiento es la única manera de hacer de la política un instrumento útil en el que confiar para salir del atolladero.

La democracia es un proceso de profundización no exento de contradicciones y dilemas, que no puede perder de vista el fin último de proveer bienestar y seguridad al mayor número de ciudadanos. Esta crisis y sus trágicas consecuencias humanitarias representan una oportunidad para devolver a la política ese sentido noble de servicio público que gire la mirada hacia los ciudadanos, a nuestro derecho colectivo a ser gobernados de buena fe y contar con una alternativa de oposición digna de tal nombre. De lo contrario no nos deberá extrañar que los ciudadanos escépticos y enervados se conviertan en legión.

Escrito por Denis Itxaso el 29 de mayo de 2020 · Archivado en: Cómo está el patio...
Tags: , , , ,

Compartir: fb tw goo

Grandes Esperanzas

30 de julio de 2019

“Cuando me analizo me deprimo, pero cuando me comparo me ensalzo” San Agustín Gipuzkoa ha tenido siempre una cierta tendencia a subestimar sus capacidades, a debatir los proyectos poniendo más el acento en los riesgos que en las oportunidades, haciendo de la contención y la prudencia valores consustanciales a nuestra identidad y a la cultura […]

La ultraderecha no quiere gobernar

08 de diciembre de 2018

La irrupción el pasado domingo de la extrema derecha en el parlamento andaluz ha desatado múltiples análisis políticos y sociológicos, y a estas alturas parece bastante claro que no hay una única razón que la explique, sino que una vez más estamos ante un cúmulo de factores cruzados, tanto propios como ajenos a la propia […]

El procés guipuzcoano del PNV

01 de diciembre de 2018

Dicen que Aristóteles, Maquiavelo, Bismarck o Churchill dijeron aquello de que la política es el arte de lo posible. Lamentablemente eso no obsta para que con demasiada frecuencia algunos políticos realicen plantemientos que parecen imposibles, jugando con el bienestar que tanto cuesta a las sociedades modernas cimentar. Escribo estas líneas tras haber leído relajadamente la prensa, […]

El futuro de la extrema derecha en España

11 de octubre de 2018

Hace unos años, con la gran depresión económica europea, comenzaron a emerger movimientos populistas de extrema derecha en países de larga tradición democrática como Francia, Alemania, Grecia, Austria, Holanda, Italia y Reino Unido, y en este último caso con el ingrediente rupturista añadido del Brexit. Todos estos fenómenos tienen en común la inoculación del miedo […]

El Cine en Gipuzkoa: imagen, talento e industria

29 de septiembre de 2018

Esta noche se apagarán los focos del Festival de Cine y recogeremos las alfombras rojas hasta el año que viene. Pero antes de que este intenso trajín ponga fin definitivamente al verano, quisiera provocar una reflexión sobre la relevancia del cine, un arte convertido en industria, y el papel que, más allá del glamour y […]

En respuesta al Sr. Anasagasti

15 de agosto de 2018

Sr. Anasagasti, Permítame dirigirle esta sucinta reflexión en relación al último post en su blog, titulado “Menos mal que Oyarzabal dice no”. De entrada sorprende su tono zafio e innecesariamente ofensivo en una persona de tan dilatada trayectoria parlamentaria como la suya. Cierto es que el fútbol, como muchas otras cuestiones ligadas a la identidad […]

Tourist go home

22 de junio de 2018

Recientemente, EH-Bildu ha comenzado a presentar sus candidaturas a las próximas elecciones forales y municipales que se celebrarán en mayo del próximo año. A pesar del esfuerzo que se percibe en la renovación de caras de las y los candidatos, se constata que las ideas de los que mueven los hilos son las mismas que […]

El alma del Gobierno Frankenstein

01 de junio de 2018

A estas alturas ya se han vertido ríos de tinta sobre la moción de censura que ha desalojado a Mariano Rajoy de la Moncloa. Sin embargo, hay una cuestión a la que no se le ha prestado en mi opinión la atención necesaria y que constituye una llamativa paradoja de esta nueva realidad política que […]

Celebrar el futuro, aprender del pasado

04 de mayo de 2018

La celebración querida y deseada por todos los que hoy estamos aquí y por la inmensa mayoría de la sociedad vasca no es posible. Muchos de aquellos que merecen ser celebrados por su coraje, por su valentía, por ser ciudadanos cívicos y decentes, por haber sostenido la democracia y los valores de libertad y convivencia en […]

Denis Itxaso