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En los próximos meses por fin va a ir extendiéndose paulatinamente en San Sebastián el sistema de contenedores marrones para que los ciudadanos podamos depositar, cualquiera que sea el barrio en el que vivamos, la materia orgánica biodegradable, de origen vegetal o animal, cocinada o no, que generamos a diario en nuestros domicilios. Cabe destacar que los residuos orgánicos vienen a representar entre el 40 y el 50% del conjunto de la basura doméstica.

Hace 3 y 4 años respectivamente, los barrios de Gros y de Amara –dos de los más densamente poblados de la ciudad- pudieron comenzar con la experiencia a modo de proyecto piloto. Por aquel entonces preveíamos una rápida ampliación del quinto contenedor a toda la ciudad para que el hábito tuviese un efecto contagio y el programa no quedara aislado en unos pocos barrios. Pero hemos perdido tres años preciosos en los que la mayoría de municipios de nuestro entorno se han puesto las pilas y San Sebastián se ha dedicado a coquetear con el Puerta a Puerta y mantener debates bizantinos. Haber tardado tanto ha traído como consecuencia, además, que los ratios de reciclaje de materia orgánica en esos dos barrios ha ido languideciendo por la indefinición y la falta de apuesta y claridad del gobierno municipal.

Además de los barrios donde ya funciona, durante la primera semana de abril se implantará en el Centro, Egia, Amara berri, Morlans y Anoeta; a finales de abril en Ulia, Bidebieta, Antiguo y Ayete; en Mayo, en Añorga, Zorroaga, Miramón, Altza e Intxaurrondo; y en Junio, en Riberas –empleando las bocas de la recogida neumática-, Parte Vieja, Zubieta, Martutene y Loiola. Igeldo queda fuera de la experiencia por razones obvias. En total se dispondrán 450 contenedores marrones a lo largo y ancho de la ciudad y los usuarios que quieran darse de alta en este servicio deberán rellenar a través de Udalinfo de modo presencial en las dependencias municipales o por internet, un formulario que será visado por el Ayuntamiento.

En breve se recibirá en los domicilios la tarjeta que da derecho a abrir los contenedores y los cubos y bolsas biodegradables que se necesitan para el operativo. Se dispondrán en dependencias municipales de todos los barrios máquinas expendedoras con las que obtener más bolsas biodegradables una vez se nos hayan agotado. El uso periódico de las tarjetas tanto para abrir los contenedores marrones como para hacerse con más bolsas, se tendrá en cuenta a la hora de aplicar las bonificaciones del 10% que los socialistas hemos introducido en la tasa de la basura. Por que quien recicla debe tener un reconocimiento y un tratamiento fiscal distinto al que tiene quien no recicla.

Uno de los errores que se comete a mi juicio con este diseño de Bildu en San Sebastián, es el de no emplear las tarjetas ciudadanas, ya en circulación, para promover el reciclaje. La sociedad de la información y la llamada e-administración, aconseja que la tarjeta ciudadana acumule todos los servicios, desde el transporte, hasta el reciclaje, pasando por los servicios culturales y deportivos. Creando nuevas tarjetas no se contribuye a fidelizar usuarios y vincularlos al ayuntamiento, e implica trabajar en plataformas informáticas que se superponen unas a otras.

La iniciativa, por tarde que llegue, constituye en todo caso un paso necesario. La fracción orgánica se convierte en compost de calidad con el que -esperemos- las ciudades y pueblos de Gipuzkoa podrán abonar parques y jardines. En este sentido, vuelve a ser necesario reclamar la construcción de plantas para el tratamiento de la fracción orgánica que hoy por hoy se deriva en un porcentaje altísimo al Sur de Navarra y a Iparralde por falta de infraestructuras en el Territorio. La única planta de compostaje que se construyó en la pasada Legislatura ya hace tiempo que está sobresaturada y huelga decir que no tiene demasiado sentido invertir recursos materiales y humanos en una selección de la materia orgánica si las ventajas ambientales las dilapidamos en viajes, consumos de combustible, costes y emisiones a la atmósfera.

Por último, cabe esperar que las actuales tasas de reciclaje de la ciudad -ronda el 33%- se incrementen considerablemente con la puesta en marcha de esta iniciativa. Si las cosas se hacen bien y se logra seducir a la ciudadanía, en el plazo de dos años deberíamos estar superando el 50% de tasa de reciclaje con holgura, lo que significará acercarnos a las tasas de los países más avanzados de Europa.

  1. Jude dice:

    Kaixo,
    ¿Es verdad que Ernesto gasco ha presumido públicamente de haber conseguido que en San Sebastián el reciclaje no sea obligatorio? Si es así, ¿qué te parece? Gracias.

    • denisitxaso dice:

      Hola Jude. No tengo noticia de que eso sea así. Pero en todo caso quizás quepa recordar que en Donosti el reciclaje es obligatorio desde 2002, cuando aprobamos la ordenanza de recogida de residuos urbanos hoy todavía vigente. Otro debate sería cómo se “seduce” a la ciudadanía y no se le disuade con métodos que resulten contraproducentes. Lo que dicen los datos es que las tasas de reciclaje de la ciudad han ido en paulatino aumento durante las últimas décadas y es una de las grandes ciudades que más recicla de toda España. Aunque aún hay mucho por hacer y el quinto contenedor ayudará seguro en esa causa.

  2. Jude dice:

    Kaixo,
    La obligatoriedad es papel mojado si existe el contenedor verde. Yo apuesto por el marrón, retirada del verde, chip y concienciación, pero si las pruebas piloto dan resultados como los que han dado hasta ahora es obvio que algo más hay que hacer. De momento, los de lo viejo podremos dejar de pasar el puente para echar el orgánico…:)
    Espero también que un poco de sosiego,,menos interès partidista y otra cultura política despejen el ambiente tan enturbiado con este tema, que ha evidenciado lo enferma que está nuestra sociedad de sectarismo, intereses ocultos y oportunismo político.

    • denisitxaso dice:

      Kaixo berriro Jude,

      Yo creo que el contenedor verde terminará teniendo una frecuencia de recogida cada vez menor, hasta que desaparezca de inanición. Esa debe ser la tendencia, estoy de acuerdo. Pero bueno, ahí siempre cabe la discusión de si resulta mas efectivo prohibir -el ejemplo de los toros puede servir-, o dejar morir, vistas las tendencias. Yo creo que si reconoces bonificaciones en la tasa de basuras a quienes reciclan más -el que contamina paga, como con el agua o los carburantes, que pagas dependiendo de tu consumo-, no puedes plantearte una obligatoriedad policial. O dicho de otro modo: si te pones a perseguir al que no recicle, no tiene sentido premiar al que recicla, porque se supone que es su obligación. Una vez más, yo creo que antes de tomar medidas drásticas, hay que impulsar un cambio cultural. Y cuando esa nueva cultura haya cuajado, quizás resulte efectivo plantearse medidas cohercitivas. Lo contrario ya hemos visto que puede ocasionar efectos no deseados. Efecto boomerang que se vuelve contra uno.

      Por lo demás estoy bastante de acuerdo en que este es un debate demasiado crispado, pero déjame que te diga una cosa: en anteriores legislaturas, cuando la izquierda abertzale se oponía a diferentes proyectos, lo hacía siempre con un grado de agresividad que no parecía sorprender a nadie. Que los debates son más edificantes cuanto más civilizados, está fuera de toda duda. Pero hubo un tiempo -no tan lejano- en que quien se oponía -basuras, infraestructuras, política fiscal-, acostumbraba a tratar a quienes gobernaban ayuntamientos y diputaciones de un modo despectivo y amenazante. Los plenos se convertían en auténticos campos de batalla, etc. Entonces parecía que ese tipo de tensión formaba parte del paisaje y llegamos a mimetizarnos con ese ambiente.

      Hoy, sin embargo, este debate de los residuos -o el de los peajes de las carreteras, me da igual-, conlleva posturas divergentes y -yo, al menos- trato de argumentar y razonar nuestras discrepancias, como en este post. Y hay quien se rasga las vestiduras por considerarlo que el debate está politizado, etc.

      Perdóname la chapa, pero no me he podido reprimir. Es como lo veo.

      • Jude dice:

        Kaixo Denis,

        (La chapa se agradece)

        No hubiera venido mal un poco de eso que mencionas en (el aeropuerto de) Albacete, en (el TAV de) Castilla, en Valencia (eso ya en general, en todo Valencia). Quizás se hubiera mitigado un poquito el puto desastre actual, ¿no?
        Yo me refería más al hecho de que un tema tan fácil de dirimir haya destapado todo tipo de intereses políticos y personales, y seré claro (insisto en que a mí me gusta más el sistema de contenedores, pero los resultados mandan): Se diseñó un sistema de recogida cuyo final de cadena era un horno/infraestructura de valorización energética de X toneladas. Ya la crisis ha dejado esa X coja. Además, llega Bildu y donde puede (y le dejan) dobla en incluso triplica las tasas de recogida selectiva. Eso ya, Denis, debería ser escarnio para cualquier progresista enrocado en el sistema anterior. Que llevan dos años y triplican tasas…..
        Luego llega Europa y dice que para 2020 nada de vertido incontrolado ni de incineración de lo reciclable, etc. La X del horno se va a quedar en nada. Hay otra planta a 60 kilómetros, y tiene línea de tren hasta la puerta (esto no le gusta a Bildu, pero yo soy yo).
        Ante todo esto…¿No sería más honesto plantear vosotros la apuesta real por la recogida selectiva (contenedor pero REALMENTE obligatorio, PaP o el que sea), amén de llevar lo no reciclable a Amorebieta o en su caso (pero siempre después de haber acometido todas esas mejoras en las fases previas de la cadena) redimensionar el horno/planta de valorización energética? Lo único que habéis hecho ha sido agitar los instintos menos cívicos de la ciudadanía con respecto a sus OBLIGACIONES por mero cálculo electoral.
        Yo creo que lamentablemente la realidad es más simple, se llama “mirar a cuatro años vista”, y se llama sobrevivir en un partido porque fuera hace frío. Esto último, por supuesto, es una conjetura indemostrable, pero ya me dirás qué otra razón puede haber para que una persona progresista (y me consta que lo eres) se enroque en posiciones de boicot ante una realidad que, sólo con crisis + aumento del reciclaje gracias a bildu + nuevas ordenanzas europeas, ha variado tanto.
        No sé si es muy afortunada la comparación, pero te diré que prefiero la honestidad del que berrea contra cualquier proyecto en un pleno (y jamás me he puesto con una pancarta contra cosas como estaciones de autobús, pasarelas y otras cosas claramente opinables), que la dudosa franqueza de quien desde posiciones pretendidamente progresistas anima a rebelarse contra un sistema de recogida selectiva sin proponer alternativas con ayuda de toda la fachongada del lugar, prensa, multinacionales subcontratistas y demás biribilketa incluida.
        El sistema de Bildu no está cerrado y tiene claras lagunas: No cierra el ciclo. Por ahí hay que presionar y ayudar, si hay altura de miras. Pero no han empezado la casa por el tejado, con dos pruebas piloto para disimular.
        Ondo segi

        • denisitxaso dice:

          Atsalde on. Pues pues pues… Como que, salvo en alguna cosa -que diría Rajoy-, estoy de acuerdo. En lo referente a la X, comparto gran parte de la reflexión. Es necesario -he insistido en más de un debate público, pero se ve que no vende- redimensionar todas las infraestructuras a la luz de la nueva situación. También dejando abierta la posibilidad de integrar la gestión de los residuos con sentido de País -Euskadi tiene 2,2 millones de habitants, lo que equivale a un barrio de una metrópoli media-. El problema es que quien ha hecho agitación y propaganda de la paralización de las infraestructuras previstas -sin opción a debatir si se podían redimensionar y apelando a las esencias-, no ha planteado una alternativa de gestión INTEGRAL de los residuos urbanos, asumiendo todas las consecuencias. Y eso, francamente, me parece bastante tramposo.

  3. Yo no salgo de mi asombro. O sea que Bildu, que apoya un sistema de reciclaje obligatorio, y PSE, que introdujo la obligatoriedad de reciclar en las ordenanzas municipales, acuerdan un sistema donde el reciclaje no es obligatorio. A mi que me lo expliquen.

    Y es una pena, porque realmente creo que lo que hacer subir las tasas de reciclaje hasta más allá del 80% no es el PaP, sino el hecho de reciclar obligatoriamente. Creía que ahí estaría el acuerdo y veo que no. Y me da pena que el coordinador de políticas medioambientales de un partido progresista no alcance a ver eso.

    No comparto el tema de las deducciones fiscales, por un motivo: reciclar debería ser (de hecho, lo es) obligatorio. No hacemos deducciones fiscales a quien no aparca en segunda fila, o a quien no orina en la calle, o a los bares que cierran según el horario pactado. ¿Estamos diciendo que una familia, por el módico precio de 15 euros anuales, tiene derecho a no reciclar? Las deducciones no son una discriminación negativa hacia quien no recicla, en la práctica es admitir que puedes no reciclar si pagas.

    Pagar dependiendo del consumo, como has argumentado arriba, es una cosa muy distinta.

    Para terminar, me gustaría saber qué obligaciones de las que marcan las ordenanzas son realmente obligatorias, y cuales son obligaciones de mentirijillas. Podríamos añadirles a éstas un asterisco o un LOL entre paréntesis, para advertir al ciudadano que esa obligación no es tal, sino que es una simple táctica de seducción dentro de una estrategia de nueva cultura política.

    Barka txapa. Ongi izan,

    pd1.: 4 años en Barcelona utilizando los contenedores marrones me convencieron de que otro sistema/concepto es necesario.
    pd2.: 50% es poco.

    • denisitxaso dice:

      Aupa Ander,

      De entrada, gracias por la reflexión. De txapa nada, qué tendría que pensar yo entonces…

      Lo que dices se resume en algo sencillo. Pongamoslo obligatorio. De ser así, efectivamente no tendría ningún sentido bonificar a quien recicla más. A nadie se le bonifica por llevar el cinturón de seguridad puesto. Se entiende que es obligatorio. El tema no admite discusión.

      Por tanto, si hay bonificaciones es porque se premia al que lo hace bien. Y resulta que, más allá de la experiencia fracasada de Barcelona -fuiste a vivir una de las peores experiencias de recogida selectiva en España, la conocí en su origen-, las grandes ciudades en Europa han desarrollado sistemas inteligentes dentro de lo que se denomina SmartCities, a través de los cuales se puede monitorizar lo que se genera y se recicla. Bolsas con tags que al entrar en el camión vuelcan toda la información de los usuarios a los que pertenecen. Lo hacen con los envases ligeros, la orgánica y el resto. Los datos cruzados de unas bolsas y otras da como resultado que se apliquen determinados descuentos. A todo esto, el sistema cuenta con inspectores que, garantizando el derecho a la intimidad y el anonimato, abren aleatoriamente algunas bolsas para comprobar que la separación en origen está bien hecha.

      Desde los verdes alemanes hasta la democracia cristiana, en centroeuropa se defiende el concepto de “el que contamina paga”. Y se aplican criterios progresivos en la fiscalidad asociada a los consumos y a la generación de residuos. En esos países de dilatada tradición ecológica se han alcanzado ratios cercanos al 70% de recogida selectiva, cifras record en Europa. Hablamos de Austria, Alemania, Dinamarca…

      Aquí hay bastante desconocimiento de cómo funcionan las cosas. Por ejemplo se tiende a confundir el porcentaje de recogida selectiva con el ratio de reciclaje, lo que equivale a pensar
      1) que como todo el residuo es reciclable, la meta real es el 100%. Craso error. Eso es desconocer los límites de los materiales.
      2) que todo lo que se ha recogido selectivamente, tiene por destino el reciclaje. Otro error. En la planta de clasificación de envases de Urnieta -es la que mejores rendimientos ofrece-, el 25% de lo que entra, sale en forma de rechazo y vuelve al vertedero. Y del 75% restante que va a procesos industriales de reciclado, un 30-40% son devueltos en forma de rechazo. También termina en un vertedero si no se le saca un rendimiento energético.

      En fin. Tu solución es muy bienintencionada y denota una voluntad de hierro que es imprescindible para incrementar el reciclaje, pero lamentablemente no se ha conseguido que haya muertos zero en la carretera a pesar de todas las prohibiciones y obligatoriedades. Respondiendo a otro de tus alegatos, hay ciudades que se declaran “ciudad 30”, con el objeto de mitigar las velocidades a las que se circula por la calzada. Son declaraciones si,bólicas que no logran que en todas las calles todos los coches vayan a 30, pero si contribuye claramente a una aminoración general de la velocidad media de los vehículos e incrementa la seguridad.

  4. Guztiz ados Anderrekin. Gustuz onartuko nuke hemendik 2 urtetara oker nenbilela, baina uste dut onartu den prozesu light honekin igo, igoko da, baina inoiz ez gara birziklatze maila gorenetara iritsiko.

    • denisitxaso dice:

      Ba 2020an, hau da, sei urte barru, %65era iritsiko balitz Donostia bezelako hiri bat, Europa mailako numeroetan mugitzen ariko ginateke. Ez nahastu jasoketa selektiboa eta birziklatze tasa. Gauza desberdinak dira. Batzutan perspektiba galtzeko arriskuan erortzen gera eta Gipuzkoa ematen ari den pausua hiritarrekin eman behar dugu. Ez ahaztu konplizidadea eta konbentzimendua tresna ezinbestekoak direla sakoneko aldaketa oro burutzeko.

  5. En Amara Berri tenemos el contenedor marrón y su uso es irrisorio, de auténtica pena. No es un problema de “seducción”, hay que decir claramente que conociendo las bondades de reciclar hay gente que decide no hacerlo. Hay mucha gente que hasta que no se le obligue no reciclará jamás.

  6. Jude dice:

    Gabon Denis and friends…
    Bildu no debió plantear la no incineración como objetivo irrenunciable, sino exigir que fuera, efectivamente, el final de una cadena bien organizada (ni pruebas piloto ni otras similares ineficacias). la decisión sobre el cierre de ciclo debe darse con el producto final bien aislado, y esa debió ser la exigencia.
    Eman diezaiogun fede onez reset-ari, fede onik baldin bada gurean, aukera paregabea baitugu gizartea bide aurrerakoian jartzeko, subjektu aktibo eta konziente. Ea ba!

    • denisitxaso dice:

      Erabat ados. Reseteatzearena ez da erraza izango oraindik epaitegiek erabaki garrantzitsuak hartu beharko dituztelako, eta horrek kalteordainak haunditu ditzakete. Baina tira… Bai.

      Eta fede onez esateizut etorkizuna, gertatzen dena gertatzen dela, askoz be efizienteagoa izango dela Gipuzkoan zaborren kontu madarikatu honetan. Hortaz zihur naiz

  7. Deshehs dice:

    He hallado información sobre el funcionamiento de estos contenedores en http://es.slideshare.net/DORLET/presentacion-contenedores-soft

    Pero me quedan unas dudas: ¿Qué baterías usan? ¿Cuánto duran? ¿Cada cuánto tiempo mirarán si están gastadas para cambiarlas? ¿Cómo?

  8. Elodietazabal dice:

    Gracias

    —- Solución para fuga de líquido veraniega en bolsas de compost racionadas (1 paquete de 30 cada 60 días en Donostia) —-

    Llevamos separando los residuos orgánicos para hacer compost más o menos desde que fue posible en el barrio de San Sebastián donde residimos. Antes usábamos una llave metálica para abrir los contenedores marrones y ahora una tarjeta con chip: http://www.noticiasdegipuzkoa.com/2014/03/18/vecinos/donostia-estrena-los-contenedores-con-chip

    Como en (buena parte del) verano (y fechas cercanas), por el calor, aumenta la actividad microbiana y fuertemente la cantidad de líquido resultante de las putrefacciones, en esta época del año solíamos poner 2 bolsas para evitar derramar el abundante líquido formado al bajar la bolsa llena al contenedor, así como no esperar más de unos 3 días para sacar los residuos orgánicos a la calle (aunque las bolsas no estuvieran llenas: para evitar formación de más líquido y malos olores). Además, también por evitar la suciedad, solíamos poner una bolsa de plástico en la base del cubo marrón con orificios de la Mancomunidad de San Marcos que se nos suministró. Cuando se nos estaban acabando las bolsas íbamos a una de las oficinas del ayuntamiento (anteriormente de la Diputación Foral de Gipuzkoa) a pedir más. El empleado de turno nos las facilitaba simplemente preguntando nuestra dirección.

    Pero ahora para conseguir más bolsas se han de solicitar en máquinas usando la tarjeta con chip. Cada vez se facilita un paquete con treinta bolsas. Y para pedir 30 más se debe esperar al menos sesenta días (2 meses): http://jokogarbia.donostia.org/es/poltsa-biodegradagarriak-non-eta-zenbat/

    Está bien la medida para evitar abusos y llevar un control (con los correspondientes descuentos económicos en las factuaras para los que compostamos -incentivo para gestionar la basura de forma responsable y sostenible-).

    Pero a partir de ahora parece que si seguimos usando bolsa doble en verano no nos alcanzarán las bolsas. Así que hemos adoptado esta solución, que parece que funciona:

    Hemos cambiado el cubo marrón para el compost por el que usábamos para la fracción resto (lo que no se recicla, que ponemos en una bolsa de plástico que tarda normalmente un mes o más en llenarse), que no tiene orificios. Así la bolsa de compost queda en este cubo sin agujeros y aunque se forme mucho líquido dentro de la bolsa y se filtre al exterior, queda dentro del cubo y no sale fuera, evitándose manchar el suelo del armario bajo el fregadero. Ahora bajamos la bolsa al contenedor dentro del cubo, sin manchar los suelos de nuestra casa, de la escalera de la vecindad, etc. Tras depositar la bolsa de compost dentro del contenedor marrón si queda líquido en el cubo lo volcamos para que caiga ahí mismo. Luego en casa, si es el caso, aclaramos el interior del cubo y lo dejamos secar antes de poner una nueva bolsa para compost dentro. Como apenas generamos fracción resto y suele ser materia más bien interte, que no genera olores ni líquidos, no hay problema con usar el cubo con orificios para ella.

    —————————–
    Fuente: http://www.foroswebgratis.com/tema-oluci%C3%B3n_para_fuga_de_l%C3%ADquido_veraniega_en_bolsas_de_compost_racionadas_1_paquete_de_30_cada_60_d%C3%ADas_en_donostia-145943-3367288.htm

Denis Itxaso